Ir de compras con niños es un deporte que nadie pidió practicar. El niño sentado en el carrito, la cabeza hacia atrás, las piernas colgando por los lados y tú apenas has llegado a la sección de lácteos.
Aún queda toda la lista por completar y la paciencia ya se está agotando, tanto la tuya como la del niño. La Autoridad Sanitaria distingue entre contenido pasivo y activo en una pantalla, y recomienda precisamente contenidos que involucren y estimulen al niño, en lugar de un scroll aleatorio.
Esta es una de esas situaciones que rara vez se mencionan cuando se habla de niños y tiempos de espera, pero que la mayoría de los padres conocen demasiado bien en su vida cotidiana.
A diferencia de un vuelo o un viaje largo en coche, una visita al súper solo dura de 20 a 40 minutos. Pero precisamente porque es una parte corta y repetitiva del día a día, rara vez se prepara algo para ocupar ese tiempo, y la paciencia del niño se agota más rápido de lo que uno cree.
Con Flipr, el niño puede tener una historia personalizada totalmente nueva en menos de 2 minutos mientras hacéis la compra, con imágenes y narración, y con los mismos familiares y mascotas como personajes fijos que el niño ya conoce de historias anteriores.
No se trata de una compra perfecta y silenciosa sin un solo arrebato. Se trata de que el niño esté absorto en su propia historia en lugar de pedir chuches en cada estante, y de que tú puedas completar la lista sin tener que negociar por todo en el camino.
O para otra ronda de negociaciones en el pasillo de los dulces. No tiene por qué ser así. Prueba Flipr gratis y haz que el próximo viaje al supermercado sea un poco más tranquilo para ambos.
Sí. Una nueva historia personalizada está lista en menos de 2 minutos, por lo que puede iniciarse justo al entrar en la tienda.
Sí, si se escucha la historia con auriculares, el niño puede caminar y escuchar al mismo tiempo.
Es un enfoque diferente. En lugar de una recompensa después del trayecto, la historia le da al niño algo en qué entretenerse durante el mismo.
Funciona para ambos. Una historia se puede usar para todo, desde una compra de veinte minutos hasta un vuelo completo.