Publicado · Escrito por el equipo editorial de Flipr
Hay noches en las que apetece un cuento largo de muchos capítulos. Otras noches, ya es tarde, los ojos se cierran y lo único que necesitáis es algo corto, tranquilo y bueno.
Con Flipr, tú eliges la duración del cuento —5, 10 o 15 minutos— según lo que requiera la noche. La historia sigue siendo personalizada con tu hijo como protagonista, con imágenes y narración, y está lista en menos de 2 minutos independientemente de la duración.
Un cuento corto de buenas noches no se trata de ahorrar tiempo a toda costa. Se trata de adaptarse al momento de la noche. Un niño más pequeño puede no necesitar un relato largo para calmarse, sino solo una historia breve y reconfortante con un buen final. Y en esas noches de cansancio, donde tanto el niño como el adulto están a punto de quedarse dormidos, un cuento corto suele ser el que realmente se llega a leer hasta el final.
Si soléis tener dificultades para que la noche fluya con calma, también podéis leer nuestra guía para una rutina de sueño tranquila.
Con Flipr, tú eliges cuánto debe durar el cuento: 5, 10 o 15 minutos, según lo que la noche exija. La historia sigue teniendo a tu hijo como héroe, con ilustraciones y locución, y el relato en sí está listo en menos de 2 minutos, sin importar la duración que elijas.
Los 5, 10 y 15 minutos son una referencia para la longitud de la historia, no una regla exacta. El tiempo real dependerá de qué tan rápido leáis y cuánto os detengáis a comentar lo que sucede. Pero como punto de partida para elegir el cuento nocturno adecuado, es una excelente base.
Si tienes dudas sobre qué edad se ajusta mejor a cada duración, puedes leer más en nuestro artículo sobre la mejor edad para los cuentos de buenas noches.
Un buen cuento de buenas noches no se mide por el número de minutos. Se mide por si tu hijo se queda dormido con la mente tranquila y una sensación agradable. Hay noches en las que lo mejor que puedes ofrecer es, precisamente, algo breve y seguro.
Sí. Podéis elegir entre 5, 10 o 15 minutos cada noche, según lo que mejor os convenga.
No. Independientemente de la duración, siguen siendo vuestro hijo y vuestra familia los protagonistas de la historia, solo que narrada en menos tiempo.
A menudo, pero no siempre. Algunos niños mayores también prefieren un cuento corto en noches de mucho cansancio; depende más del momento que de la edad.